Las inundaciones en el noreste de Brasil provocaron la muerte de al menos 15 personas y desplazaron a decenas de miles de sus hogares, según funcionarios de Defensa Civil.
Las víctimas se ahogaron cuando el río Paraiba desbordó sus márgenes y las paredes de una represa mediana se quebraron en el usualmente árido estado de Paraiba.
Las inundaciones causadas por lluvias torrenciales también destruyeron cultivos de maíz y frijoles, y dañaron los caminos.
El gobierno de Brasil destinó unos US$360 millones para ayudar a los damnificados.
Unos 14.000 residentes de Paraiba abandonaron sus hogares huyendo de las inundaciones, mientras que unos 19.000 fueron forzados a mudarse cerca del estado de Piaui, indicaron fuentes oficiales.
Además, cerca de 8.000 personas fueron evacuadas en el estado de Maranhao, y unas 7.500 en Pernambuco y Ceará.
